Aprendiendo ukulele

Primera lección para aprender a aprender a tocar ukulele (o ukelele).

lo stesso (experimental)

Música experimental.

Inspirada en este escrito.

Esa Mirada

Me persigue mientras la busco.
La esquivo y me encuentra.

Déjame contarte de esta singular mirada.

Al inicio me pareció algo incómoda porque la verdad, yo no entendía lo que estaba pasando, pero sentía que ahí estaba, una mirada fija y penetrante.

Era como si fuese parte de mí.
De hecho, se convirtió en mi sombra.

Sus ojos eran intimidantes.
Su peso podría ser medido en toneladas.
Su agudeza en kilómetros.
Y su intención, en misterio.

Era imposible no verla.

Intrigado por su origen y naturaleza, me quedé quieto y la observé fijamente, ella pareció entenderlo y me devolvió la cortesía, mientras me acostumbraba a su presencia.

Ya éramos dos miradas.

Dos pares de pupilas que simulaban ser 2 equipos de fútbol que no jugaban a ganar y sí a disfrutar lo verde de la cancha, la tranquilidad del empate.

La quietud me llevó al silencio.
El silencio a la calma
y la calma a su sonrisa.

Era una sonrisa de paz.
De esas que intrigan
e inspiran confianza.

El mundo giraba y nosotros mirándonos, fijamente, alimentándonos de valor para viajar a lo desconocido y ser quien no habíamos podido.

Y entonces…
sucedió la magia:

“Que saquen el vino y suene la orquesta, que toque melodías sacras: ¡Es hora de bailar con nuestros demonios!”

La paz se convirtió en fiesta
y la quietud en borrachera.

El silencio en baile
y la calma en algarabía.

No dijimos nada, pero era obvio que estábamos viviendo lo mismo, disfrutando la fiesta de la expiación interna. Quitando telarañas del pasado y culpas que nos habían heredado.

No dijimos ni una palabra, pero estábamos conectados. Tanto así que podríamos haber intercambiado parejas: un demonio para acá y otro para allá.

La música era tan gloriosa que parecía del cielo.
Y el tiempo, un suspiro que pareció eterno.
Como 5 minutos…
debajo del agua.

.

.

.

.

.

Perdí por completo la noción de todo.
Del tiempo, del baile y de mis demonios.

Simplemente me dejé llevar…
me obligué a disfrutar.

.

.

.

.

.

.

.

Mis demonios ahí siguen
pero borrachos…
¡y bien bailados!

¿Y la tan famosa mirada?
Digamos que me invita de vez en cuando.

La cita es donde mismo:
el espejo de cada mañana.

Nel blu

Modelo: Diana

altro ego

Modelos: Sandy y Abril

Sandy / konttempo

Modelo: Sandy

Una storia dantesca

Modelo: Brenda

Canon / Pachelbel

Arreglo contemporáneo

Flauta: Francely Zurita
Guitarra: zamer

Modelo: Diana

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Modelo: Diana

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